La
Perla de Gran Precio es una organización de base
comunitaria especializada en la mujer VIH, usuaria de drogas y deambulante,
sola,embarazada y/o con sus hijos(as).
Nuestro trabajo comienza en el 1987 en la Barriada La Perla en San Juan. En el
1990, nos incorporamos, y en el 1991 nace el primer albergue, respondiendo a
la necesidad de la mujer por ser esta la menos atendida y la que menores recursos
ha tenido.
En el 1993 incorporamos los servicios para los(as) niños(as)
de las mujeres alcanzadas o para niños(as) por el VIH referidos por el Departamento de
la Familia. Es ahí que La Perla de Gran Precio obtiene la licencia del
Departamento de la Familia y así logra ubicar por primera vez en Puerto
Rico dos organizaciones en una, proveyendo esto la ventaja de no separar a la
mujer de sus hijos(as), dándole la oportunidad de vivir en un ambiente
estable, permitiéndole que ella logre rehabilitarse del uso de drogas,
acudir a sus citas medicas, descansar, encamarse en cualquier enfermedad, visitar
sus familiares y realizar cualquier gestión necesaria con la certeza de
que su hijo e hija va a estar atendido(a) por personal de su confianza. Este
Proyecto conjunto rompió la barrera que impedía que la mujer pudiera
albergarse para recibir sus servicios y tuviera que dejar a sus hijos(as) con
familiares o abandonados(as). También se dio la oportunidad de estar juntos
en el proceso de un nuevo comienzo.
En La Perla de Gran Precio, durante todos estos años,
nos hemos distinguido
por un servicio de excelencia dirigido a la población femenina. Hemos
roto barreras burocráticas de admisión, proveyéndole
a la mujer el ingreso en el momento que lo necesite, evitando que tenga que esperar.
Somos la única Institución que ha logrado
un continuo de servicios, comenzando por el alcance comunitario, la educación y prevención, el ingreso de mujeres VIH y/o usuarias de drogas, la detoxificación,
la
vivienda transitoria, gestiones de vivienda permanente, oportunidades de trabajo
y estudios, cuido de sus niños y niñas con facilidades
de estudios
para los menores, tutorías, servicios de salud y, en caso de abandono
o muerte de la madre, adopción u hogares sustitutos.
Nuestra razón de ser es devolverle la dignidad a
la mujer VIH que ha sido
rechazada y estigmatizada, proveyéndole los recursos y servicios necesarios
para que ellas logren superar las situaciones que le rodean.